Dirección Diocesana de Obras
Misionales Pontificias
Delegación de Misiones
Es misión suya organizar cuanto se relaciona con
las Obras Misionales Pontificias, y cuidar lo que pueda contribuir al mayor desarrollo del
espíritu misionero de la comunidad diocesana, en estrecha relación con los misioneros
(sacerdotes, religiosos y laicos) vinculados a nuestra Diócesis, así como con sus
familias.
Delegado: D. Gabriel Damián Díaz Ramírez
Creada en 1945 como Secretariado de
Misiones, y reformada posteriormente en diversas ocasiones para acomodarla a las nuevas
circunstancias.
OBJETIVOS Y TAREAS
Como en toda tarea pastoral,
también la orientación y dirección de la animación misionera de nuestra diócesis y
de la cooperación con otras Iglesias es responsabilidad del Obispo. En su
nombre y bajo su autoridad animan y coordinan los distintos Delegados Episcopales
con sus respectivos equipos.
La Delegación de Misiones es
por tanto un medio pastoral que utiliza nuestro Obispo para el servicio de nuestra
Comunidad Diocesana.
Las tareas de la Delegación de
Misiones
1. Animar y alimentar nuestra
conciencia misionera universal.
Es la Comunidad entera la que se
tiene que saber, sentir y realizar como misionera. No es Iglesia de Cristo una Comunidad
no misionera. Sentirse salvado, centrado en la vida y esperanzado en el futuro por la fe
en Cristo, exige airearlo y propagarlo a los dieciséis vientos. A un cristiano le
preocupa la felicidad de cada uno y de todos, y sabe que la felicidad individual y
colectiva se puede encontrar él la ha encontrado - en el seguimiento de Jesús.
Debemos, queremos y nos gusta anunciarlo a todos y especialmente a los pobres, sin
límites de fronteras.
La primera tarea de la Delegación
es mantener viva y aumentar esta conciencia misionera comunitaria, especialmente en lo que
respecta al más allá de nuestra demarcación territorial.
Medios Actuales
A) La promoción y coordinación de
Grupos de Animación Misionera en las Parroquias (GAMs).
B) La promoción de semanas
misioneras arciprestales en coordinación con las Asociaciones e Institutos Misioneros.
2. Fomentar y Coordinar la
atención a los misioneros diocesanos.
Nacidos en nuestras comunidades
parroquiales y/o enviados por nuestra Iglesia, nuestros misioneros son la respuesta más
específica que la Iglesia de Ciudad Real estamos dando hoy al mandato del Señor: Id por
todas partes y anunciad el Evangelio. Ellos van por nosotros, pero debemos estar con
ellos.
Necesitamos sabernos cercanos para
sentirnos responsables de sus éxitos apostólicos, de sus fracasos, de sus esperanzas y
sus necesidades. Nos necesitan para no sentirse enviados y abandonados. Necesitamos
también sus experiencias que aviven nuestros compromisos.
La tarea de la Delegación es
fomentar esta responsabilidad de nuestras comunidades con sus misioneros y servir cauces
de comunicación y atención.
Medios Actuales
A) Edición del Boletín Misionero Sur
y Sal con testimonios de los Misioneros y experiencias diocesanas o de los Grupos
Parroquiales.
B) Gestión del Fondo Económico
Diocesano de Atención a los Misioneros (FEDAM).
C) Celebración del Día del
Misionero Diocesano. Último Domingo de Julio.
3. Coordinación con las Obras
Misionales Pontificias.
Nuestra solicitud por la extensión
del Evangelio no se agota con la atención y el cuidado de nuestros misioneros
diocesanos. La Iglesia Universal, que ha recibido conjuntamente el mandato del Señor
Jesús, tiene bajo su responsabilidad la acción misionera y el cuidado de las Iglesias en
territorios de misión.
La Congregación para la
Evangelización de los Pueblos coordina toda la tarea, que realizan principalmente los
Institutos Misioneros, Instituciones o congregaciones Religiosas y el clero nativo de esas
Iglesias.
Su instrumento principal de Animación
misionera y Cooperación económica son las Obras Misionales Pontificias (OMP).
Reflejan especialmente el carácter universal de la Misión y deben ser
prioritarias como cauce de cooperación.
Nosotros las conocemos por los
nombres de sus campañas: El Domund (Obra Pontificia de la Propagación de la Fe), la
Infancia Misionera (Obra Pontificia de la Santa Infancia), Clero Nativo/Operación
Primavera (Obra Pontificia de San Pedro Apóstol).
Algo menos conocemos la Obra
Pontificia Unión Misional que orienta su acción a la formación misionera de
sacerdotes y seminaristas, religiosos y laicos directamente empeñados en la misión
universal.
Las OMP se coordinan en Roma, a
través de las Direcciones nacionales, en sendos Secretariados Generales y en cada
Dirección Nacional con la Asamblea de Directores Diocesanos.
Nuestra Delegación de Misiones es
al mismo tiempo Dirección diocesana de OMP y realiza, por tanto, la promoción y
coordinación de todas las campañas de animación y cooperación económica propias de
las Obras Misionales.
La totalidad de la aportación
diocesana con la totalidad de cada Diócesis conforman un fondo común único y mundial.
Las Campañas económicas de las OMP suponen la principal fuente de recursos con que
cuenta la Iglesia Universal para el sostenimiento de las Iglesias nacientes o no
suficientemente establecidas. Cooperar en las diferentes Campañas es afirmar que, en
realidad, todos los Misioneros son nuestros, porque toda la Misión es nuestra. Con
nuestra Iglesia, somos la Iglesia.
Mayor información en Obras Misionales Pontificias.